Decasophia del organismo – 11

Con la participación de Edgar Blanco, Miguel Cabrera Machado, Wolfgang Gil, Guadalupe Llanes, Carlos Sierra-Lechuga e Ingrid Lares (15-06-2020).

Edgar Voy a decir una barbaridad para alborotar a la inquisición… resulta que los años veinte y treinta del siglo pasado fue el inicio formal de lo que se conoce como neo-kantismo y el esfuerzo se focalizó en el Opus Postumum… bueno después que uno lee y relee ese trabajo inconcluso se da uno cuenta que es muy religioso… imagínense tratar de reunir fe y conocimiento para tratar de alejarse de romanos y luteranos y anoche encontré la respuesta…. mística Cristiana… por eso es que Whitehead le torció los ojos a Kant… lo que escribía Kant en sus últimos momentos eran haces de luz y eso desestabilizaba el sistema Whiteheadano… por eso la orientación teológica que han seguido nuestro amigos de Claremont….
Edgar Bueno… y en una noticia de la Afp se lee lo siguiente: “Rusia: Una discusión entre dos jóvenes en Rostov del Don, al sur de Rusia, sobre la obra del filósofo alemán Immanuel Kant, derivó ayer en un tiroteo en el que resultó herido uno de ellos. Los hombres se disponían a comprar cerveza cuando empezaron a discutir sobre cuál de los dos lo admiraba más”.   O sea, Kant tiene sus defensores que están dispuestos a todo
Miguel Qué loco
Wolfgang El uso de armas de fuego es muy recomendable para zanjar definitivamente las controversias filosóficas.
Miguel Interesante reflexión. Unos cuantos filósofos analíticos han aceptado la influencia de Kant, pero en lo que respecta a epistemología y filosofía moral. Es decir, usualmente se rechaza o no se acepta filosóficamente su religiosidad. Epistemológicamente, yo mismo estoy bastante cercano a Kant. Entonces, se podría hablar de varias vertientes neokantianas: al menos una «teológica» (Claremont), otra epistemológica, pero no religiosa (Sellars, tal vez Strawson, en filosofía analítica), ética (Sellars también en la ética, junto a Rawls, aunque con argumentos diferentes).
Wolfgang ¿Era kantiano el mismo Kant?
Edgar Eso es una buena pregunta… si consideramos que Hegel, Schopenhauer y Fichte desarrollaron y ‘corrigieron’ aspectos que Kant no trató y que Kant trató de deslindarse del idealismo asociando idealismo con spinozismo… digo que Kant no era kantiano… ahora, como Hegel desarrolló la categoría de la relación (relación recíproca) y la aplicó a la historia podemos ver el cripto kantismo de Whitehead… claro de manera indirecta…
Edgar En respuesta a Miguel: Te confieso que antes pensaba, como lo conocí, en la compartimentación de su sistema crítico… desde esta perspectiva es posible hacer esa separación, pero un día me dije que era muy difícil pensarlo de manera separada desde las cuatro preguntas que trató de responder: qué puedo saber, qué debo hacer, qué puedo esperar y qué es el hombre…. si se coloca todo desde la perspectiva moral como indicó en la KrV es muy difícil y duro de digerir… desde la mística todo se me hizo fácil … quizás siguiendo a San Agustín se pueden aclarar más cosas. Como Kant asocia el fin cristiano con la fe racional desde la perspectiva ilustrada del progreso, no veo diferencia entre el universo de Kant y la teología del proceso y a todas las separaciones: analítica, moral, estética, etc, les pongo el mismo sombrero
Miguel Bueno, su filosofía moral, efectivamente, es inseparable de su religiosidad.  Muchos aspectos de su ontología también, así como de la epistemología. Por ejemplo, la cosa en sí, nouménica, incognoscible para el hombre pero sí para la inteligencia divina. Respecto a si aspectos de su filosofía sean separables, es lo mismo que con cualquier filósofo importante. Siempre puedes tomar algunos aspectos y rechazar otros. Si no fuese así, no habría posibilidad de hacer distinciones en el pensamiento de cualquier persona.
Edgar Así es…!!!! Pero creo que el foco de Kant fue la unidad de su sistema crítico teniendo como norte la superación de los sistemas de Spinoza y de Leibniz… sin embargo, sin la separación no se hubiese llegado al desarrollo que la filosofía analítica posibilitó en todo el siglo XX… claro cuando un tema científico se observa en el plano teológico (como el de la partícula de Higgs) pienso en el esfuerzo de unidad que hizo el propio Kant y por ello se me hace más inteligible. He descubierto de un teólogo considerado místico y kantiano… se llamaba Dietrich Bonhöffer… fue ejecutado junto con Canaris por conspirar contra Hitler
Guadalupe Es decir, que Kant se acerca a la mística en sus últimos años, Whitehead abandona a Kant porque no admite el misticismo en su sistema y los seguidores de Whitehead descubren el misticismo kantiano como germen en Whitehead y lo desarrollan. ¿es esto lo que quieres decir,…?
Edgar Es una sospecha…. mística …
Guadalupe No me gusta nadita Kit Fine
Miguel A qué adivino por qué…
Carlos ¿No acaso Kant, al dejar una zona de cosas inaccesible a la razón (teórica) está reservando un espacio para la fe? ¿Y no acaso puede llamarse a ese espacio, precisamente por inefable en juicios de orden teórico, lo místico?
Edgar Claro que si !!!! Lo dice en el KrV….
Guadalupe Aquello que sólo se puede mostrar como descorriendo un velo, dirá Heidegger. El límite del pensamiento, más allá del cual ya no se puede pensar nada, como diría Anselmo. ¿Será el límite de la cosa, aquello que constituye la barrera invisible que significa el final, en la cosa, de lo que puede ser aprehendido por un ser humano? ¿O será en confluir de los dos: el final de la capacidad natural humana con la complejidad inexplorable de la cosa? Tomás diría que la cosa no tiene nada inexplorable y que nada en este mundo se resiste al poder iluminador del intelecto agente. Así que lo místico también parece tener grados de trascendencia: se puede soñar con lo místico que es lo inefable en la cosa, o lo místico que trasciende (en el sentido de ir más allá,  que no es el único sentido ni el mejor) absolutamente la cosa, o se puede intuir éste al toparse con aquél.
Edgar Hay un trabajo de Heidegger sobre mística medieval que estoy buscando… pero me inclino por san Agustín … por algo Hannah Arendt hizo su tesis en él
Ingrid Lo místico es inexplicable desde las categorías del intelecto. Desde finales del siglo XIX, el positivismo lo pretendió dejar por fuera. Un autor como Emile Durkheim, padre de la sociología académica, al final de su obra «Las formas elementales de la vida religiosa» (1912) admite la existencia de un Ser superior, de una naturaleza indefinible intelectualmente.
Guadalupe Este libro lo compré en el pasillo de ingeniería porque nuestro querido maestro Heymann iba leyéndolo poco antes de que se fuera para España con su familia, y ya gravemente enfermo. (Pero, no lo leí todavía,  sólo a vuelo de pájaro)
Ingrid El misticismo, tiene dos grandes enemigos los racionales que lo niegan y los que lo quieren volver irracional y llevarlo por un camino oscuro (Umberto Eco en «El péndulo de Foucault» relata muchos de esos movimientos durante el siglo XX)
Guadalupe Maritain lo incorpora a las capacidades cognoscitivas humanas y le da carácter epistemológico en «Los grados del saber». Lástima que no tengo el libro completo, aún estoy buscando unas copias que trabajé para un  seminario de San Buenaventura en el que participó el loco Vitelio, jejejejejeje.  Heymann me regaló una introducción al seminario, fue ¡gloriosa!
Ingrid Ayer estuve recordando al querido Profesor Heymann. Encontré muchas notas de las clases sobre Husserl, Heidegger y Kant. Pienso que lo de las metáforas, lo empezamos a explorar con él.
Guadalupe Qué curioso, dimos la vuelta y llegamos al inicio, al comentario de Edgar, porque Heymann era kantiano y estaba explorando la religiosidad poco antes de su muerte.
Ingrid Muy curioso Lo místico y lo estético, como son experiencias personales se tocan. La metáfora es como el punto de encuentro.
Guadalupe Es verdad. Creo que las artes plásticas son hermosas metáforas visuales
Ingrid En el siglo XX se dio una lucha entre lo místico, el ocultismo y el racionalismo en sus diferentes versiones. Heidegger y Whitehead, son hoy tan importantes por pensar desde la metafísica. Hoguera…. En Homo Sacer I, se puede leer, entre líneas, esa lucha. En Agamben, para mí es más interesante lo que se oculta que lo que se dice.
Edgar Tire la piedra y no pude esconder la mano….
Edgar Hay otro aspecto que Whitehead quiso evitar partiendo de Kant que indica el artículo de Weber que posteo Wolfgang… la especulación filosófica… de ahí la rigurosidad matemática de los fundamentos de PR…
Guadalupe También prefiero a Agustín. En cuanto a Whitehead el denomina especulativa a su filosofía. Pero «especulativo» también se dice de varias maneras. En el caso de Whitehead, él trata de preservar la cualidad del conocimiento que se atreve a pensar lo nuevo, arriesgado, diferente, aún a costa del error.
Ingrid Hasta ahora, entiendo que ese era el objetivo de  Whitehead. En sus formas descriptivas, es decir, comprender la realidad en sus implicaciones, también hay relación con Husserl. Pero sin los paréntesis (epokhé), dado que Whitehead toma posición por la metafísica…
Miguel Desde el punto de vista de una metafísica naturalista, el asunto no es oponerse al misticismo. Si se  procede con un criterio demarcatorio, lo importante sería preguntarse cosas como ¿Qué es el misticismo, y para qué puede ser útil? ¿Qué relación tiene con la filosofía, y con la ciencia? En términos simples, el misticismo es una actitud hacia la realidad y hacia el conocimiento, en el que confluyen creencias tales como la inefabilidad y lo inescrutable de ciertos niveles de la realidad, la comunicación íntima y directa con esa realidad inescrutable, así como el conocimiento por intuición, el sentido religioso de la vida, entre otras cosas que ustedes conocen mejor que yo. Esa actitud va acompañada de emociones muy fuertes. Esto último no sería un problema si no fuese porque esa emocionalidad puede devenir en un obstáculo para las discusiones, en la medida en que una crítica al misticismo puede ser tomada como un ataque personal, tal como ocurre en las discusiones religiosas. Para mí el misticismo no permite acceder a un conocimiento privilegiado. Es creencia más emoción. Pero uno no puede estar “en contra” del misticismo de la misma manera que no se puede estar “en contra” de las creencias y emociones religiosas de los demás, excepto en la medida que dificulten el diálogo y la convivencia civilizada. El arte, como experiencia personal, algunas veces genera comportamientos similares a los místicos. Yo mismo, mi “cuota personal” de misticismo la vivo con el arte, con su disfrute. Pero a lo que no aspiro es que sea conocimiento de realidades finales, aunque efectivamente puede proporcionar aprendizajes, y en ese sentido conocimiento, de cómo se comportan los demás, qué esperar de los otros, cómo se vive la experiencia amorosa, etc. “La ciencia es lo medida de lo que es, en cuanto es, y de lo que no es, en cuanto que no es”, afirmó Sellars haciéndose eco de Protágoras. ¿Quiere decir sólo ciencia? ¿Y la metafísica? ¿Y el arte? Cuando desmenuzamos la afirmación de Sellars -cosa que obviamente no permite hacer la cita colocada-, lo que él planteó es que las respuestas últimas, finales, acerca de “lo que existe”, sólo las puede dar la ciencia. La metafísica, que él también cultiva, discrimina acerca de lo que puede ser conocimiento o no, lo que se puede decir acerca de la realidad, aunque la ciencia aún no pueda -pero sin apartarse del realismo científico. Hay tres cosas en las que la ciencia no tiene la última palabra: el arte, la ética y el intercambio cotidiano, social, entre las personas; el amor y la amistad entre ellos. La ciencia puede decir: “las propiedades ópticas del color son tal y tal”, pero no puede, ni le interesa, sustituir la experiencia artística. La ciencia ya ha avanzado bastante en comprender la química cerebral detrás de las emociones. Pero no podrá sustituir ni a la experiencia, ni podrá legislar con relación hacia quién dirigir los afectos, por ejemplo.
Guadalupe Excelente, Miguel
Edgar Excelente Miguel… lo que puedo decir es lo siguiente… como muchos místicos han ido a la hoguera porque ha sido una decisión papal acerca de quién es hereje y quién es místico… después de las damas… como que viene eres tú….
Miguel Jaaaaaa, ja, ja, ja….
Ingrid Excelente reflexión. Es la necesidad de preservar, al final, el respeto por cada ser humano, como único e irrepetible. Tanto la ciencia como las religiones han olvidado ese principio. Los experimentos nazis, eran parte del protocolo científico de la época. Pero bueno… Un brujo en la hoguera es un santo con mala suerte…
Guadalupe En efecto, je, je, je, je…….
Wolfgang Muy bueno…
Edgar Brujo no… Mago… la brujería es exclusiva….
Ingrid De las mujeres? Brujas, magos y herejes …
Edgar Estoy preocupado por los derechos de las mujeres….
Edgar Bueno… voy a decir otra barbaridad… llegué al tema de la mística en Kant porque estaba pensando en la palabra ‘acontecimiento’ y bueno fue un poco complicado porque tuve que navegar por la ‘causa primera’ y la categoría de la causalidad. Después que estás sumergido allí y buscas un salvavidas o algo a qué aferrarte te encuentras con que si metes a Dios y dices que él está fuera pero que a su vez está dentro y tú sólo lo intuyes el acontecimiento deja de ser la causa para ser un encuentro subjetivo … ese encuentro es lo que llamó Heidegger ereignis… y Hannah Arendt llamó ‘milagro’ pero visto desde la natalidad… el milagro  y la natalidad vistos como acontecimiento tiende a ser un punto medio entre Heidegger y Whitehead viendo a Heidegger como más abstracto y Whitehead como más concreto… pero el fantasma que anda rondando en los tres es Spinoza… Whitehead es el que menos le rehúye….
Ingrid Tus barbaridades son extraordinarias… Estoy segura, por lo que decía Lupe, que el prof. Heymann, tenía  esas mismas intuiciones sobre Kant. No sólo la existencia de Dios garantiza el cumplimiento de la ley,  sino que es necesario que un alma inmortal pueda desarrollarla en varias vidas. Eso, una vez lo hable con Heymann. Fue un trabajo para otro Profe… Por cierto, no le gusto para nada. A Heymann le pareció interesante…
Edgar Qué bien!!!!!
Ingrid Todo eso volvió de mis recuerdos, a partir de las preguntas kantianas que dijo Edgar … Qué debo hacer? Salir de la minoría de edad.
Guadalupe Estoy atrapada con el «semantic relationism». Cuando salga de este túnel vuelvo con el misticismo. Es que tengo que exponer a Kit Fine el martes y es re-peludisimo Creo que prefiero la hoguera a los laberintos del lenguaje como objeto de la filosofía y, más difícil aún, de la metafísica…
Carlos De esas «opciones» del objeto de la metafísica, hablaremos el martes. Ánimo!!
Edgar Voy a lanzar unas piedras…. Resulta que Cassirer[1] dijo que en el pensamiento mítico “se presenta una concepción del espacio completamente peculiar, una especie de distribución y orientación del mundo desde puntos de vista espaciales, clara y característicamente distinta del modo en que se lleva a cabo la distribución espacial del cosmos en el pensamiento empírico”. Esto lo llamó unidad perceptiva sentimental  que se ubica en el plano estético… con lo cual la interpretación mística del último Kant me permite hablar de un espacio sensible que Dios posibilita en términos intuitivos… esto es una deriva spinoziana…. Lo otro que me llamó la atención fue que el espacio lo relaciona con el concepto de ‘origen’ visto de manera científica y mítica. En ambos casos lo observa como una unidad y como un principio que debe ser tomado como “potencia mítica” visto en una relación recíproca…. me acorde de Gebser en el sentido que Cassirer considera que la diferenciación implica que la totalidad de la conciencia esté presente en ambas. Lo místico viene de la forma en que el espacio es la forma en que se presenta la relación como conjunto o como configuración
Wolfgang Muy bueno.
Guadalupe Edgar, esto está genial. Tengo que releerlo con calma para comentar. Me gusta cómo vas desacralizando lo místico y lo vas convirtiendo en una suerte de categoría. ¿Es por ahí la cosa?
Edgar Estoy en una condición donde me perdí… estoy tratando de mantener un foco a pesar de que muto su naturaleza …
Ingrid Voy a leerlo con calma.
Edgar Lo que pasa es que avanzando en el tema de Spinoza-Kant entré en un laberinto que hace que tenga que regresar y establecer puntos de referencia en los puntos de bifurcación… el punto pasado me condujo a la mística y siguiendo por ahí de la mano de Cassirer me coloco en otro donde aparece el mito, el espacio, el origen y la mística. Cómo es un pozo profundo me lance a ver qué conseguía y me encontré con Gebser y Spinoza (Cassirer lo cita en contraste con Kant). Ahora el foco de atención de Cassirer es la espiritualidad original y en eso pivotea sobre la intuición del espacio y me encontré con Whitehead…. en eso y con tantos senderos estoy como Borges redefiniéndome para no perderme….
Ingrid Amigo vuelves al problema del origen… Las aguas de donde bebieron los griegos. La reminiscencia del alma o en palabras de Borges «Saber es recordar»
Edgar Si!!!! Cassirer habló de la necesidad de retornar a “la pura nada tal como se habla en el lenguaje de la mística” porque en ese retorno se puede develar el fundamento “originario y esencial” y se puede entender la realidad como una disuelta “multiplicidad y plenitud de formas de vida espiritual” que lleva impreso “el sello mismo de la necesidad interna y, por lo tanto, el sello de la objetividad”
Edgar Para hacer temblar los fundamentos del grupo en vista de los temblores que nos despertaron esta mañana voy a lanzar más leña al fuego con la mística y cómo nos salpica…. La mística cristiana tuvo al parecer su punto de inicio con Evagrio Póntico un monje egipcio que fue influido por Orígenes. Sus escritos que se basaron en la  visión de la Merkabá de Ezequiel y a la revelación del Sinaí (Ex 24, 10), influyeron en todo Occidente, los orientó a la experiencia inmediata de Dios visto como una apertura fundamental del hombre y sus posibilidades de experiencia. Él expresó que “Si alguien quiere ver el estado del intelecto, tiene que desprenderse de todas las imágenes, y entonces se verá a sí mismo igual al zafiro y al color del cielo…”. El color del cielo que se refleja en el mar es el lugar de Dios que lo relaciona con el alma pura y al intelecto contemplativo. A este lugar lo llamó también visión de paz,   “donde cada uno ve en sí mismo toda paz, más sublime que cualquier comprensión y que custodia nuestros corazones (Flp 4, 7 y Ef 2, 14). En un corazón puro se imprime otro cielo, cuya visión es luz y cuyo lugar es espiritual, en donde serán contempladas, como maravillas, las inteligencias de las cosas que son”.   Según Alois Haas[2]  tres elementos se pueden destacar: en primer lugar, la visión del «estado» propio de serenidad, en segundo lugar, el pensamiento infinito y, en tercer lugar, el «estado del intelecto» como «lugar de Dios». La visión interior del intelecto se realiza, en este contexto, en la forma del fluido de la luz azul celeste que es al mismo tiempo la luz de la Santísima Trinidad. No he visto algo que diga ‘luz azul’ en Kant, pero el misticismo que vi en el OP se ajusta a los tres elementos indicados. En Whitehead tampoco he visto que aparezca la luz azul, pero el contexto físico en que elaboró su sistema, no sólo se ajusta a los tres elementos indicados sino que también la teología que se ha desarrollado a partir de él además de seguir ese derrotero me parece que abre la posibilidad de incluir otras corrientes teológicas debido a que las manifestaciones místicas tienden a ser las mismas…
Guadalupe Esos inicios de nuestra era fueron un hervidero de ideas, un tiempo genial sin inquisición. Se debatía apasionadamente. Buscando a Maritain me encontré con este texto que me parece muy bueno. En él, Lina Marcela Cadavid[3] se propone bosquejar los criterios de una perspectiva epistemológica naturalizada de comprensión de la experiencia mística. Analiza otros modelos epistémicos de aproximación a la realidad como el constructivista y el esencialista, que son dos interpretaciones epistemológicas actuales (desde el siglo XX) para abordar la experiencia mística en lo que tiene de posibilidad de representar lo real. Como antecesor de este enfoque menciona a William James. Explica cómo, por ejemplo, se puede pensar desde la epistemología un evento de conocimiento donde el sujeto tiene que desaparecer, y qué tipo de realidad aparece en una situación en que el sujeto se ha vuelto totalmente receptivo renunciando a los esquemas culturales y de memoria y hábitos que confluyen en su construcción de lo real percibido. De verdad, está muy interesante.
  Mira estas notas al pie en el artículo “Hay que advertir que las tradiciones místicas afirman un compromiso epistemológico y ontológico más fuerte que el de la filosofía, la epistemología o la ciencia occidentales; estudiar ese compromiso supera el tema de este artículo, pero me parece fundamental señalarlo: estas tradiciones parecen confluir en afirmar el carácter fundamental de la realidad que se experimenta a través de la experiencia mística, esto puede querer decir, en términos epistemológicos, que la realidad es más que una categoría del yo y que es posible, entonces, ir más allá del cogito que todo lo entiende a partir de sus términos. El budismo, al igual que la tradición filosófica occidental, también se ha interesado en el problema de la apariencia y la realidad, llevándolo a un plano distinto, pues a la vez que reconoce los condicionamientos de nuestra experiencia, busca la forma de ir más allá de tales condicionamientos para que el sujeto no quede atrapado en la imagen que posee de la realidad. Ello, sin embargo, plantearía un alto costo para la perspectiva epistemológica occidental pues ¿podría ésta renunciar a la categorización para acceder a la experiencia de lo real? Sin embargo, esto no quiere decir que deba renunciarse al lenguaje o a la compresión, más bien permite pensar la posibilidad de que el sujeto acceda a una visión de lo real que vaya más allá de las categorías epistemológicas tradicionales. El análisis que hace D.T. Suzuki del Kôan puede dar luces, desde la perspectiva del Zen, para el planteamiento de este problema. Quisiera citarlo in extenso: “El Kôan no es ni un acertijo ni una observación ingeniosa; tiene un bien definido objetivo: despertar la duda e impulsarla hasta sus últimos límites. A una aseveración construida sobre una base lógica es posible acercarse porque es racional; cualquier duda o dificultad que podamos tener acerca de ella puede desaparecer si seguimos el flujo natural de las ideas. Los ríos desembocan en el océano, pero el Kôan es como una pared de hierro que corta el camino y amenaza sojuzgar nuestro esfuerzo intelectual cuando tratamos de superarla […] Nos sentimos como si la marcha de nuestro pensamiento se hubiese detenido súbitamente. Vacilamos, dudamos, nos sentimos turbados y agitados y no sabemos cómo superar el muro que parece infranqueable. Al llegar a este clímax, toda nuestra personalidad, nuestra íntima voluntad y nuestra profunda naturaleza deciden resolver la situación, se lanzan directa y decididamente contra el muro de hierro del Kôan sin pensar en el yo o en el no-yo, en esto o en aquello, y este arrojo de todo nuestro ser contra el Kôan abre de pronto una región de la mente desconocida hasta ese momento. Intelectualmente, esto significa trascender los límites del dualismo lógico, pero, al mismo tiempo, es una regeneración, el despertar de un sentido interno que hace posible la visión del auténtico funcionamiento de las cosas”   Una explicación que hace sobre los enfoques constructivista y esencialista “Sin embargo, y a pesar de estos problemas, en el siglo XX se han intentado plantear modelos epistemológicos para la comprensión de la experiencia mística. Las implicaciones noéticas de la experiencia mística, es decir, si efectivamente ésta puede decirnos algo respecto de lo real, han sido tratadas especialmente desde los modelos esencialista y constructivista, los cuales divergen cuando se refieren al origen del conocimiento místico. Para los esencialistas el conocimiento místico viene dado a través de una experiencia inmediata; los constructivistas, por su parte, afirman que el conocimiento que se adquiere a través de estas experiencias sólo puede sustentarse en la evidencia que aportan los diversos sistemas místicos”. “Los análisis epistemológicos sobre la experiencia mística desarrollados por estos dos modelos han suscitado una serie de discusiones en torno a dos problemas: la pertinencia de los supuestos esencialistas, pero sobre todo constructivistas, en la comprensión de la experiencia mística, y el estatus epistemológicos de la experiencia mística partiendo de los relatos místicos como evidencia a estudiar. Estas discusiones han llevado a la propuesta de modelos alternativos que han involucrado, por una parte, un análisis más detallado de los relatos de los místicos y a partir de los cuales se ha intentado definir la singularidad de la experiencia mística con respecto a la experiencia ordinaria; por otra parte, a invocar un estudio interdisciplinar de la experiencia mística que recurre a un diálogo entre los análisis socio-lingüísticos de la experiencia mística con las investigaciones que la ciencia ha realizado en torno a este tipo de experiencias”. “Lo anterior puede rastrearse en trabajos de autores como Richard H. Jones, quien acepta los presupuestos de Steven Katz, pero a la vez acepta un análisis del corazón de la postura esencialista, es decir, la existencia de experiencias puras”  
Edgar Muy buenas estás citas… y lo que me pareció muy bueno es que Suzuki no sólo es un intérprete de la escuela de Kioto, sino que también el concepto de ‘experiencias puras’ que fue desarrollado en esa escuela sirvió a Cobb y otro intérprete de Kioto (Tanaka, ver Decasophos 5) hacer reflexiones sobre los puntos de encuentro y desencuentro entre oriente y occidente desde la filosofía del organismo…. Una de las luchas que libro Deleuze fue contra las categorías… si entendemos que el retorno a la poesía y la metáfora que hizo Heidegger fue originalmente en esa dirección veo el ereignis como una experiencia mística …
Guadalupe Ella dice que los análisis hermenéuticos e históricos llevan a la ciencia del siglo XX a entender que es una narrativa en medio de narrativas, y que la categorización es un método de la ciencia para interpretar la realidad pero que hay otros posibles acercamientos. Y que estos acercamientos se pueden entender desde la epistemología O sea que encierran conocimiento verdadero Creo que no buscaré más a Maritain, este enfoque es mucho más actual y mucho menos tomista.
Edgar Los textos que estuve revisando son de un suizo llamado Alois Haas y él conecta la mística oriental y occidental como esa otra manera de acceder a la realidad…  y la nada entra en ese enfoque…
Guadalupe Al final se trata de una manera de jerarquizar los valores que hacen significativa la realidad propia de cada narración,  como decía Panikkar. Esta mujer también hace esa conexión. Este artículo es parte de una investigación. Sería fantástico si se puede teorizar epistemológicamente sobre la «experiencia pura». Creo que el punto sería mostrar que la experiencia no es puramente subjetiva sino que tiene algún componente exterior, aunque sea inmaterial, que la produce o impulsa. Que el sujeto interprete no es nada que afecte al origen de la experiencia, eso ocurre en todo caso con cualquier experiencia que se considere principio de conocimiento. En el caso de la mística cristiana, recuerdo que el proceso de producción de la experiencia mística consiste en un mensaje que viene de fuera, que trasciende al sujeto, luego el sujeto busca las imágenes de su memoria que podrían interpretar lo que está experimentando. Es decir que Dios no pone las imágenes particulares de mensajes o sensaciones que no se comparan con nada que ofrezcan los sentidos, Dios produce el estímulo y el hombre lo imagina, lo expresa con imágenes y palabras.
Edgar Creo que epistemológicamente hay mucha similitud entre el cristianismo y el budismo, también el samkhya de Patañjali… como experiencia pura tiene que ver con la realidad y Whitehead asociaba está con la naturaleza de la conexiones, prehensiones y en general cómo se producen las interacciones, los de la escuela de Kioto interpusieron como camino para acceder a la realidad la nada absoluta… la nada absoluta es la experiencia pura y se llega desde la crisis nihilista en el sentido dado por la interpretación Heideggeriana de Nietzsche.
Miguel En respuesta a Guadalupe [respecto a: Sería fantástico si se puede teorizar epistemológicamente sobre la «experiencia pura»]: Yo pudiera aportar la visión externalista-lingüística-naturalista
Edgar Excelente!!!!. Bueno creo que las palabras acontecimiento, origen, creatividad, realidad y proceso remiten a la consideración de lo místico como algo que va más allá de lo teológico y racional para acceder a la realidad que por otra parte no lo excluye… por eso es que creo que McDaniel está fascinado… tal vez encarnamos una faceta filosófica del realismo mágico
Guadalupe Es muy posible. También lo creo. Por cierto me dijo que escribamos para su página cuando queramos. Yo propongo que hagamos una cosa cortita en inglés para que nos lea aquella gente. Y el tema podría ser este para empezar. Lo podemos hacer plural y lo ponemos a nombre de GIEM, o puede cada uno escribir algo. El punto es que debe ser corto, sin un lenguaje demasiado académico y siguiendo los temas de la página.
Edgar Excelente Fíjate que una de las cosas que se habla hoy en día es acerca de la búsqueda de una nueva espiritualidad… y la manera en que ella pueda hacer que accedamos y construyamos realidad es en lo que andan…

[1] CASSIRER, E. (1971). Filosofía de las Formas Simbólicas I. México. (T. A. Morones). Fondo de Cultura Económica.  

[2] Haas, A. (1999). Visión en azul. Estudios de mística europea. Madrid. (T. V. Cirlot y A. Vega). Editorial Siruela. 163 p

[3] CADAVID, L. (2015). “Posibilidades y Obstáculos de la Epistemología en la Comprensión de la Experiencia Mística”. Medellín. Revista Escritos Vol. 23, N. 50 / pp. 109-134